¿BAÑOS DE AGUA CALIENTE O DUCHAS DE AGUA FRÍA?

viernes, 12 de septiembre de 2014

El agua, sinónimo de salud prácticamente en todos los sentidos, es indispensable para un funcionamiento correcto de nuestro organismo y para mantenernos hidratados, mientras que de un modo externo, no sólo nos ayuda a mantener un buen nivel de higiene, sino que puede ser usado de un modo terapéutico.

¿BAÑOS DE AGUA CALIENTE O DUCHAS DE AGUA FRÍA?

En este sentido os destaco la hidroterapia, que es una terapia totalmente natural y sana que nos ayuda a mejorar la circulación sanguínea, aliviar los dolores musculares, relajar nuestro cuerpo y la mente, tonificar la musculatura y aumentar la capacidad respiratoria, entre otros aspectos.

A la hora de tomar un buen baño relajante, por ejemplo un baño aromático relajante, lo más recomendable es utilizar siempre sales de baño explicitas para ello las cuales nos aportan un aroma especial al agua y nos brinda una sensación de relajación aún mayor. Crear un ambiente cálido también nos ayudará a que nos relajemos y dejemos el mundo aparcado, al menos por unos minutos.

Pero, ¿cuándo darnos un baño frío y un baño caliente? ¿En qué se diferencian ambas técnicas?

Pues sobre eso irá el post de hoy, los beneficios de lo baños/duchas frías y los baños calientes.

Para empezar os comentaré las diferencias principales entre ambos tipos de baños.

Los baños calientes, generalmente son usados para ayudar a que la persona se relaje, no simplemente de un modo físico, sino también mentalmente. De hecho, resulta interesante su uso cuando una persona está nerviosa y necesita relajarse o calmar esa ansiedad o estrés. 

La temperatura ideal para ese tipo de baños oscila entre los 36 y 38 grados, y su duración no debe superar los 20 minutos, pudiendo ser parciales (en alguna zona concreta) o totales. Eso si, después de tomar un baño caliente la persona debe permanecer en un lugar tranquilo.

Los duchas frías, son las ideales para que la persona se active y se despierte, ya que activa la circulación y mejora la propia circulación sanguínea en sí. Eso sí, el agua no debe bajar nunca de los 15 grados, siendo la mejor temperatura aquella que se sitúa sobre los 20 grados.

En este caso la introducción en el agua no debería exceder los 20 segundos, y no está recomendado para personas que padecen enfermedades vasculares, cardíacas reumáticas o de vías urinarias. Sobre esto, especifico, por qué hay mucho "flipadetis" que dice.. con 20 segundos me ducho enter@, como lo dicen los expertos... ¡NO ES ESO! Los 20 segundos se refieren a la aplicación del agua sobre nosotros, no en el total de la ducha, es decir, nos aplicamos 20 segundos, paramos o aprovechamos para enjabonarnos, y luego 20 segundos más, etc. Lo pilláis, ¿no?

Vista esta breve pincelada en las diferencias más básicas entre ambos tipos de baños, vamos ahora a ver los beneficios de cada uno de ellos de un modo específico.

Baños agua caliente

Beneficios de los baños de agua caliente.

A veces, la cantidad de beneficios que podemos obtener de las cosas más simples es increíble. Los baños de agua caliente son una de ellas, ya que a pesar de ser simples, sus beneficios son mejores de lo que pensamos. 

Estos son algunos de ellos:

Mejora la circulación sanguínea.

Sumergir el cuerpo en agua caliente funciona como una especie de ejercicio para los vasos sanguíneos. Esto es debido a que el agua genera una presión física sobre el cuerpo que aumenta la capacidad del corazón. En otras palabras y para que me entendáis, cuando estamos en el agua, el corazón funciona mejor y más rápido. Tomar baños de agua caliente de dos a tres veces por semana es una excelente forma de ejercitar el corazón.

Ayuda a conciliar el sueño.

El agua caliente nos relaja el cuerpo y nos prepara para dormir. Cuando un cuerpo tenso se sumerge en agua caliente, la temperatura del agua relaja la musculación dolorida y alivia las contracturas. Eso no simplemente nos ayuda a relajarnos físicamente, sino que también nos permite relajar la mente y encontrar la paz que necesitamos para aliviar el estrés de todo el día.

A pesar de todos beneficios, tal y como os he comentado antes, es importante no estar más de 20 minutos bajo el agua.

Ayuda a mantenernos en forma.

Los desgarros musculares, las lesiones deportivas e incluso el dolor de articulaciones, pueden aliviarse con un baño de agua caliente, que es la mejor forma de culminar una rutina de ejercicios.

Reduce la presión sanguínea.

Un estudio reciente, ha demostrado que sumergir el cuerpo en agua caliente puede ayudarnos a reducir la presión sanguínea. Este es el tratamiento ideal para personas que sufren de problemas cardíacos y deben controlar su tensión.

Si sufres alguna enfermedad cardíaca, lo primero que debes hacer es consultar con un profesional de la salud, ya que un baño de agua caliente también puede acelerar la frecuencia cardíaca. Si tu médico te autoriza, no dudes en probar este método.

Ayuda a perder peso.

Una investigación realizada en los últimos años, ha demostrado que las personas que padecen diabetes y toman baños de agua caliente de forma regular tienen grandes posibilidades de reducir sus niveles de azúcar, Además dicha investigación, ha demostrado que los participantes en ella que sumergieron su cuerpo en agua caliente durante 20 o 30 minutos, 6 días a la semana, lograron perder hasta 2 kilos por mes, en comparación con el otro grupo.

No existen tampoco los milagros, ¡eh!, Tened en cuenta que a este tipo de pacientes se les hacia también controles de dietas y demás. Que os veo a tod@s sumergidos con agua caliente y terminar como pasa con la idea de entrar como Falete y salir como Elle Mcpherson o Velencoso. (jajajajaja)

Limpia y purifica la piel.

Aunque es cierto que una ducha es más efectiva para limpiar el cuerpo, los baños de agua caliente ayudan a abrir los poros, y así eliminar todas las impurezas de la piel. Como resultado, tu piel quedará limpia, fresca y radiante.

Alivia dolores de cabeza.

La mayoría de los dolores de cabeza son caudados por el estrechamiento de los vasos sanguíneos en el cuerpo. El agua caliente tiene un efecto positivo en dichos vasos, ya que ayuda a aliviar la presión y, en consecuencia, el dolor.

Bienestar personal.

La vida está llena de situaciones estresantes, por lo que un buen baño de agua caliente puede ser la forma perfecta de desahogarnos y quitar toda la tensión de encima. Si tomas un baño de agua caliente te sentirás mejor física y mentalmente, ya que el cuerpo y la mente son una sola unidad.

Así que maj@s, la próxima vez que necesitéis reducir el estrés y la ansiedad, no dudéis en tomaros un baño de agua caliente y os bajáis del mundo por un rato.

Alivia la tos y la congestión.

El vapor del agua caliente ayuda a eliminar la acumulación de mucosidad de la nariz y la garganta, que es una de las principales razones por las que las que la tos no desaparece. Además, el agua caliente, ayuda a aliviar los síntomas del resfriado y a reponer las energías de nuestro cuerpo.

Hidrata la piel.

Puede que las arrugas que el agua caliente nos deja en la pies no nos gusten, pero el efecto que esto produce es positivo. El agua caliente hidrata la piel por más tiempo y evita la formación de grietas y sequedad.

Vistos los beneficios, y antes de pasar con los del agua fría, quiero hacer una aclaraciones importantes:
  • No tomar baños de más de 20 minutos (vale, lo he dicho más de una vez en el post pero es súper importante)
  • Si padeces algún problema cardíaco, consulta con tu médico de cabecera antes de comenzar a tomar los baños.
  • Es aconsejable que lleves un baso de agua y lo dejes cerca de la bañera, ya que el calor nos hace sudar y el sudor nos puede deshidratar.
  • Las mujeres embarazadas no se les recomienda tomar baños de agua caliente.
Y pasamos de un ambiente calentito... a las duchas con agua fría.

¿Baños de agua caliente o duchas de agua fría?

Beneficios de ducharse con agua fría.

Mejora la salud física.

La fuerza del agua fría en tu piel hace que tu corazón lata más deprisa y tus músculos se flexionen. Esto envía sangre a tus músculos y a tus órganos vitales.

El agua caliente hace lo contrario, moviendo la sangre hasta la superficie de la piel. Alternar el agua caliente y fría mientras estas en la duchas es una gran forma de estimular y mejorar la circulación. Eso también sirve para mejorar el sistema nervioso.

Beneficios psicológicos.

Los antiguos samurais de Japón, solían verter cubos de agua helada sobre sus cabezas por las mañanas para limpiar su cuerpo y espíritu. Creían que les ayudaba a empezar el día y cada aventura frescos y con los sentidos "despiertos".

Las duchas de agua fría liberan componentes químicos en el cerebro que mejoran tu humor, disminuyen el estrés y la ansiedad y alivian la depresión

Las duchas frías pueden estimular la secreción de la noradrenalina en el cerebro, lo cual está asociado con la mejora de desordenes de humor como la depresión, como os he comentado antes.

Aumento de la energía.

Además que no hay nada como agua fría para despertarse, las duchas frías pueden aumentar tus niveles de energía debido a que las terminaciones nerviosas de tu piel se activan.

Cuando nos duchamos con agua fría podemos experimentar que después de salir de la ducha nos sentimos rejuvenecidos, frescos y con una mayor energía que antes de ducharnos. De repente, nos sentimos como di la fatiga se hubiese ido por el desagüe. 

Tratamiento de inflamaciones.

Los baños helados se suelen utilizar para disminuir la inflamación de las extremidades.

Las venas se contraen en todo el cuerpo y se eliminan las toxinas de la sangre.

Tolerancia al estrés.

De un modo general, las exposiciones al frío mejoran la capacidad de controlar el estrés,

Con el paso del tiempo, esto lleva al fortalecimiento de tu sistema inmunitario. 

Las duchas de agua fría también se han usado para reducir el dolor crónico, la función renal y la mejora de la calidad del sueño, causas que nos agravan la sensación de estrés.

Movimiento linfático.

Como os comenté hace unos días, el sistema linfático está separado de los vasos sanguíneos y es responsable de transportar los desechos de las células y de combatir los patógenos. el líquido linfático contiene los desechos y los glóbulos blancos, los cuales combaten las infecciones.

Las duchas frías provocan la contracción de todo el cuerpo y esto es muy bueno para el sistema linfático ya que el líquido se expande por todo el cuerpo.

Si el sistema linfático no es eficiente, el líquido se acumula en las extremidades (generalmente en los pies) y esto puede resultar perjudicial para nuestra salud.

Desintoxica tu cuerpo.

El agua fría estimula que las toxinas se eliminen fuera de la piel, por tanto, no siguen en el interior del cuerpo, donde nos pueden causar infecciones.

Mejor apariencia de piel y cabello.

El agua caliente abre los poros y el agua fría los cierra. Usar agua caliente para limpiar tus poros y luego usar agua fría para cerrarlos mejorará el aspecto de tu piel.

Lo mismo pasa con el pelo, lo mantiene fresco y brillante.

Aumento de la testosterona y la fertilidad.

Es conocido que el calor mata el esperma. Al contrario, los baños de agua fría tiene el efecto inverso, ya que incrementan el nivel de testosterona en los hombres, lo que guía a un incremento de producción de esperma y mejora la fertilidad.

Ventajas metabólicas.

Las duchas frías incrementan la tasa metabólica, forzando a tu cuerpo a regular la temperatura continuamente, lo cual utiliza muchas calorías.

Y visto este batallón de beneficios, también os quiero dejar unas aclaraciones:
  • Las duchas de agua frías no deben ser tomadas por mujeres embrazadas.
  • Personas con problemas cardíacos deben evitarlas.
  • Personas con hipertiroidismo no deben aplicarse duchas de este tipo.
  • Si intentas conciliar el sueño, es mejor una ducha con agua tibia o un baño con agua caliente.
  • Las duchas de agua fría deben evitarse de un modo brusco. Es importante que te introduzcas poco a poco, e ir acostumbrando al cuerpo paulatinamente.
  • Como fisioterapeuta, os desaconsejo las duchas con agua fría después de practicar deporte. Hay gente que aconseja las duchas de agua fría y es un gran error. Pensad que después de la práctica de deporte tu musculatura necesita relajación y no que le des un chute de energía (ya me entendéis). Ahora bien, el baño o ducha con agua caliente no lo hagáis con la temperatura muy elevada, ya que puede hacer bajar la tensión y hacer incluso que los músculos se relajen en exceso. (Ya os he dejado arriba la temperatura indicada y el tiempo del baño/ducha con agua caliente)
Y una vez vistos los beneficios de ambos tipos de baños o duchas, me adentro más en mi materia, y os voy a hablar de los baños de contraste. (Tranquilos que sólo daré una pincelada por qué no quiero hacer un post muy largo).

Se trata de una terapia muy útil en el tratamiento de la inflamación de las articulaciones así como para mejorar la circulación sanguínea.

Consiste en la aplicación de manera alterna de baños de agua caliente y fría.

Esta diferencia de temperatura producirá una vasodilatación (agua caliente) seguida de una vasoconstricción (agua fría) cutáneas que estimulará la circulación sanguínea local. 

Esto hará que fluya un mayor aporte de sangre a la zona, mejorando la nutrición y oxígeno de los tejidos dañados así como una mejoría en la circulación de retorno limpiándola de los desechos.

¿BAÑOS DE AGUA CALIENTE O DUCHAS DE AGUA FRÍA?

Indicaciones:

Son aconsejables realizarlas en:
  • Esguinces, contusiones, torceduras...
  • Problemas circulatorios.
  • Inflamaciones.
  • Inflamaciones en artritis.
  • Manos y pies cansados.
  • Reducción de edemas
  • Distrofia simpático refleja
  • A modo relajante y preventivo: realizarlo en los pies después de una actividad física como el senderismo, footing, ciclismo, fútbol, etc., relajará los pies y ayudará a prevenir posibles lesiones.
Método de aplicación:

En un recipiente colocaremos agua caliente con sal y en otro recipiente colocaremos el agua fría.

Primero introducimos la zona a tratar en agua caliente durante unos tres minutos.

Posteriormente, cambiamos al agua fría durante un minuto.

Así continuaremos alternando las dos aguas durante un máximo de 20 minutos en total.

Si nuestro objetivo es relajar, finalizaremos con el agua caliente. 

Si nuestro objetivo es bajar una inflamación, terminamos con el agua fría.

Durante la inmersión en caliente podemos aprovechar para mover la articulación afectada buscando ganar movimiento ayudándonos de la relajación que nos provoca la temperatura elevada (pero sin forzar mucho) y durante la inmersión fría, mantendremos inmóvil la articulación.

Realiza los baños de contraste una o dos veces al día.

Contraindicaciones:

No realizar el contraste en caso de:
  • Úlceras venosas
  • Flebitis
  • Tromboflebitis y cualquier problema circulatorio severo.
Espero que os guste el post. No dudéis en preguntarme si tenéis dudas para casos específicos o ya sabéis, por lo que sea, ya sea relacionado con este post o no.

¡Un saludo maj@s!


19 comentarios:

  1. Muy buen post,lástima que no me pueda dar baños,jajaaj,tengo plato de ducha,besos guapa

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    1. Jajaja Bueno pero los beneficios del agua caliente también lo son para una ducha, aunque obvio que no será lo mismo.... Bueno siempre puedes tirar de una piscina hinchable jejejeje ;)

      Besos guapa

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    1. Hola guapa. Claro, en ambos casos se obtienen múltiples benefiios para nuestro organismo, siempre teniendo en cuenta las contraindicaciones.

      Un saludo. MUACK

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  3. Esto es como preguntar si quieres más a papá o a mamá!!! Las dos temperaturas tienen beneficios interesantes, así que tomo nota de cuándo emplearlos. Lo que sí te puedo asegurar es que he leído el post con un escalofrío por la piel, imaginándome debajo del chorro de agua fría....jajaja. Besos!!!

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    1. Jajajaja yo cuando me ducho con agua fría, siempre hago una cuenta atrás y... abriendo grifoooooooo!!!! Besos guapa

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  4. Estupendo post. Me apunto el de agua fría para controlar el estrés, que ahora vuelvo a la rutina, y me va a venir genial. Besitos

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    1. Me alegro que te haya gustado el post , y sobretodo que os sirva de ayuda. No hay nada mejor que una buena ducha de agua fría para espavilarnos eh, pero de vez en cuando "regalarnos" un baño de agua caliente con sales, no viene nada mal... ;)
      Un beso!

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  5. Jasja Buenoo Los 2 Post Son Lo Maximo En Ste Momento Me Sient Sin Animo D Nahh Voy A Probar El Post D Agua Friaa Ah Ver Si Me Animo Un Poco jaja Beshooos Guapa

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    1. Jajajaja Pues si te animas a probar ya me cuentas Besos

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  6. Ehyy Una Pregunta Guapa..Si Tengo Dolor De Cabeza No Me Hace Daño Ducharme Con Agua Fria?????

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    1. ¡Hola de nuevo guapa!
      Mientras la temperatura del agua no sea muy muy baja, claro que te va a ser beneficioso incluso para el dolor de cabeza.

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  7. Hola no me quedo claro cual de las ducha beneficia para la presion alta

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    1. ¡Hola!
      Como he comentado en el post, tomar un baño de agua caliente va a favorecer la vasodilatación y por consiguiente, caerá la presión arterial. No obstante es aconsejable siempre realizar esta práctica habiendo consultado préviamente a tu doctor. Puesto que, la disminución de la presión puede dar lugar a mareos. Así pues, si tu doctor te lo recomienda, no te olvides que al salir del baña debes hacerlo despacio para evitar movimientos bruscos que pueden ocasionar una pérdida del equilibrio y mareos, como ya he citado.
      Espero que esta respuesta resuelva tu duda, si no es así, no dudes de nuevo a escribirme.
      Saludos.

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  8. YO TOMO EL BAÑO CON AGUA CON CUBOS DE HIELO ME VA SUPER BIEN ME DESESTRESA Y RELAJA

    SALUDO

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  9. Yo me quedo con la ducha de agua caliente siempre, pase lo que pase. He tenido días estresados y gracias al agua caliente he sentido placer en un segundo. Tengo una tarea pendiente con ducharme con sales de baño. Dicen que eso ayuda mucho y yo quiero. Los beneficios del agua fría me lo pensare, pero yo doy más de agua caliente.

    Saludos.

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    1. ¡Hola!
      Como pruebes las sales de baño, te vicias, ya te lo digo jajajaja
      Ais, después de un día ajetreado, no hay nada como una buena ducha con agua calentita ¡eh!
      ^_^
      Besotes

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