LA ALCACHOFA: MITOS Y REALIDADES

viernes, 26 de septiembre de 2014

Hubo una temporada que no había ningún medio de comunicación (televisión, prensa, vallas publicitarias..) en los que no se hablase de la famosa dieta de la alcachofa. Todo el mundo quería lucir un cuerpo perfecto y para ello recurrían a esta "dieta milagro" que prometía grandes pérdidas de peso en poco tiempo y de forma totalmente natural.

LA ALCACHOFA: MITOS Y REALIDADES

Veíamos a los famosillos de turno diciendo: ¡mira que tipín se me ha quedado haciendo esta dieta!

Una voz endemoniada dentro de mi siempre decía que aquello no podía ser ni en broma, aunque también tengo que decir que, muchos de esos famosillos que decían estar más delgados (por nombrar a algún ejemplo, mi "amado" Paquirrín), hicieron que llegase a pensar que estaba mal de la vista,  ya que yo los veía igual o incluso con más peso.

Después de revisarme la vista, (bueno no me la revisé, entre en la revisión de mi madre de acompañante y le iba diciendo...¡nooooooooo! o ¡biiieeeeen! cuando iba fallando o acertando. Cosa que me costó un "Shhhhhhhhh" del oftalmológico, y una mirada que me dejo "RIPI" total), me interesé sobre el tema y me informé sobre ello.

Llegué a la conclusión, y siento decepcionaros que...¡los milagros no existen!

Los causantes de esta gran popularidad en esta dieta son, su bajo contenido graso y sus altas propiedades diuréticas que tiene la alcachofa, que no digo que no sean buenas ya que nos ayudan a eliminar los líquidos que nos sobran. 

Así que es totalmente lógico que si nos alimentamos sólo con alcachofas adelgacemos, pero no es para nada saludable. Tal y como os vengo diciendo, la clave de las dietas es mantener una dieta equilibrada y saludable para nuestro organismo y dejarnos de dietas extremas.

Pero hecha esta reflexión, y al margen de todo esto, debo destacar los beneficios que el consumo de alcachofas tiene en nuestro organismo.

¿Quieres descubrirlos?

La alcachofa es una de las fuentes vegetales más ricas en calcio, magnesio, hierro y potasio. Y también destaca por contener fibra y cinarina, que es un compuesto que se conoce por estimular el funcionamiento del hígado, y por ello es muy aconsejable que la intoduzcamos en nuestra dieta.

Pero vamos a desarrollar poco más el tema, partiendo de la alcachofa para bajar peso.

Una alcachofa mediana, nos proporciona sólo 60 calorías y es un alimento con un bajo contenido en grasa. De la que también debo destacar que, es un alimento libre de colesterol.

Es cierto que sus cantidades de materia grasa son insignificantes para el número de nutrientes que nos aporta, por eso, la alcachofa, es un alimento estrella en toda dieta de adelgazamiento, al margen de modas.

Tal y como os he dicho lo que no podemos hacer, bajo ningún concepto, es basar nuestra dieta en alimentarnos sólo de alcachofas, pero en su composición existen varios componentes que la dotan de un súper poder especial a la hora de perder peso.

Y no os digo que cara se nos puede quedar después de hacer una dieta estricta sobre alcachofa ... (de alcachofa, claro está)

Para empezar, es un alimento, tal y como os he comentado, con altas cantidades de fibra, las cuales nos ayudan a eliminar los residuos que le sobran a nuestro organismo, ayudando además a disminuir los niveles de colesterol en sangre. (Es un "chollo" vamos).

LA ALCACHOFA: MITOS Y REALIDADES

Otra de las sustancias que contiene es la inulina, que es un carbohidrato que nuestro maravilloso cuerpo metaboliza lentamente debido a su complejidad, y que hace que podamos aprovechar mucho mejor su energía evitando que se acumule en el organismo en forma de grasa. (Otro chollo)

Además, comer alcachofas, de no aportarnos grasas lo que hace es ayudarnos a regular el mecanismo de absorción de las grasas por parte de nuestro organismo, ya que contiene otra sustancia llamada ciranina. (hoy os vais a pegar una "panzá" de aprender nombres nuevos) que se encarga de estimular la secreción de la bilis por parte del organismo y lograr así poder metabolizar mucho mejor las grasas por parte del organismo y aprovecharlas al máximo evitando que éstas se acumulen.

Junto a todo esto, también debo destacar su funcionalidad diurética, ya que nos ayudará a no retener líquidos (para las mujeres es el "sumo de los chollos").

Pero a pesar de todos estos beneficios, vamos que sea un alimento que nos facilita la digestión de las grasas, no nos engañemos, la alcachofa no es un quema grasas como muchos ilus@s piensan. 

Esta premisa es la que ha hecho que todos los mortales creamos que la alcachofa nos adelgaza, sin más. Es por ello que se debe tener en cuenta que de nada nos servirá que nos empachemos a alcachofas cuando no cuidamos el resto de la alimentación, ya que sí que nos ayuda a digerir las grasas, pero si son de mala calidad y en exceso, nuestro cuerpo las retendrá de igual manera por mucha alcachofa que comas,  ya que las alcachofas no las quema.

En definitiva, la alcachofa no es un milagro a la hora de perder esos kilos tan odiosos, aunque es cierto que es una importante ayuda debido a las propiedades digestivas y depurativas que tiene. Así que tenemos que tenerla como apoyo a las dietas bajas en calorías para las personas que quieran mantener su linea.

Quedando más que claro que no es el  milagro quema grasa que "Paquirrín" y sus compis nos han querido vender durante mucho tiempo, vamos a ver otras propiedades de las alcachofas.

La alcachofa, según expertos, nos ayuda a bajar el colesterol.

Muy a mi pesar, muchos de los estudios que he consultado, desde mi punto de vista, son contradictorios en cuanto al uso de la alcachofa para bajar el colesterol. Ya que la mayoría sólo implican el estudio de los efectos del extracto de la hoja.

Otros dicen que este extracto sólo es un suplemento. Y otros lo recomiendan como un remedio natural y efectivo libre de efectos secundarios.

Vaaaaaaaaaamos, me dije:¡no se aclaran!

Pero como una servidora es muy testaruda, y no me quedé satisfecha con lo que había obtenido, se lo consulté a una experta en medicina alternativa, a la cual le tengo mucha confianza, y me comentó que, dentro de la medicina alternativa los tés, infusiones o tisanas, son altamente utilizados para tratar afecciones como bajar los niveles altos de colesterol.

Entre las hierbas que poseen este tipo de propiedades me dijo que se encontraba (y ahora vais a flipar como yo...) la Cynara Scolymus L. (¿Cómo os habéis quedado? Yo al menos, me quedé "patidifusa".)

Vamos, la alcachofa de toda la vida (supongo que me quería vacilar...ejem).

Eso sí, me concretó que el consumo de alcachofa en el caso de la medicina alternativa, se usan las hojas que son las que poseen las siguientes propiedades:

  • Alto contenido en flavonoides, que son importantes para evitar la oxidación de las grasas, y por ello reducen la formación de colesterol LDL, para que me entendáis, el colesterol malo.
  • También posee fitoesteroles (B-sitoesterol y estigmasterol), que nos ayudan a reducir la concentración de colesterol plasmático.
  • Y tiene un efecto laxante, lo que ayuda a reducir la captación y absorción de colesterol exógeno (grasas de los alimentos), por parte de la mucosa intestinal.
Pero que el consumo de alcachofa en nuestra dieta, también nos ayudará a combatir el colesterol, mejorar la circulación y prevenir los ataques cardíacos.

Quedándome ya más tranquila con el resultado y resuelta mi duda, descubrí también que la alcachofa es buena para la diabetes. Cuando lo leí pensé: Carolina, no te emociones que entre lo del milagro de la alcachofa para perder peso y lo del colesterol....

Así que, esta vez me dejé de libros, y historias, y "acosé" (casi literalmente) a la misma especialista en medicina alternativa (muahahahaha, "risa maléfica").

Le comenté que ya sé lo que es la insulina (tenia que devolverle el vacile que me hizo con el nombrecito que me soltó), que para los que no lo sepáis, la insulina es una hormona que nuestro páncreas produce para poder controlar los niveles de azúcar en sangre y el almacenamiento de energía. Y que según lo que tenia entendido, basada en mi experiencia en el campo de la medicina convencional y alternativa, no había ningún alimento que conteniese insulina.

La experta me afirmó lo dicho, lo que me aclaró que si existen alimentos que pueden facilitar la liberación de grandes cantidades de insulina en nuestro cuerpo en comparación a otros, pero que la alcachofa no contiene insulina. (Veis, hice bien en no emocionarme).

Esta confusión se debe a que las alcachofas de Jerusalén (que son bastante diferentes a las alcachofas que nosotros solemos consumir, para que os hagáis una idea, se parecen al jengibre). Éstas si contienen insulina.

La insulina, en los alimentos como la alcachofa de Jerusalén, se encuentra a modo de un tipo de fibra.

Muchos herbolarios la recomiendan para la diabetes.

La alcachofa: mitos y realidades

Llegado este punto, y la verdad un poquitín decepcionada, porque creía que la alcachofa era el "sumo de los alimentos milagrosos",  hice otro decubrimiento, que éste si me aseguraron que era eficaz (lo digo algo escéptica, cuando lo pruebe.....os digo). Se trata de que la alcachofa es buena para aliviar la resaca (¿cómo os habéis quedado? ¿muert@s? Yo sí), eso sí, con un pequeño matiz, debe comerse cruda.

Gracias a sus efectos positivos sobre el hígado, son muchos los que aseguran que las alcachofas son un excelente tratamiento para la resaca.

Entre las propiedades de la alcachofa se encuentra incrementar la oxigenación de los tejidos para aumentar los niveles de glóbulos rojos, lo que ayuda a prevenir los daños al hígado producidos por el alcohol.

Investigando sobre el tema, porque la verdad me dejó "patidifusa", descubrí que han lanzado al mercado una bebida que ayuda a aliviar los síntomas de la resaca. Ésta se llama GRACE hangover Prevention, y es rica en vitaminas minerales y otros nutrientes que disminuyen la oxidación del cuerpo. Para que me entendáis, esta bebida ayuda a prevenir la resaca generando unos nutrientes claves para equipara los niveles de glutatión, que es un suplemento antioxidante esencial para proteger las células del cuerpo de varios riesgos y exposiciones, como es la ingesta excesiva de alcohol, y toxinas producidas durante el proceso metabólico del cuerpo.

Tal y como os he dicho, no se si funciona, espero no tener que probarlo....

Ya se que mis investigaciones seguro que no os están siendo muy esperanzadoras para que decidáis introducir la alcachofa en vuestra dieta, dejando de lado el bajo contenido en grasa.

Pero esperad, que sí encontré otras propiedades totalmente contrastadas y fiables, que no suponen ningún tipo de dudas para que la alcachofa esté presente en nuestra dieta.

La alcachofa es una buena fuente de vitamina C y ácido fólico. Una alcachofa mediana nos aporta un 10% de vitamina C y un 27% de ácido fólico que necesita nuestro cuerpo.

Además, como os he dicho, al ser baja en calorías y en índice glucémico, es excelente para personas que intentan bajar de peso.

La alcachofa, nos aporta al organismo nutrientes como: la vitamina B1, B3, E, y como he dicho la C, fibra, calcio, fósforo, potasio, magnesio, hierro y sodio, que son nutrientes esenciales para nuestro organismo.

También, contienen los fitonutrientes cinarina y silimarina, que son dos antioxidantes que promueven la producción de bilis y nos fortalecen el hígado.

Y además, son una de las mayores fuentes de antioxidantes, por lo que las hacen indispensables en nuestra dieta.

Así que, personalmente os recomiendo el consumo de alcachofas en vuestras dietas, ya que aunque he sufrido unos chascos mientras investigaba, también tengo que admitir que es un alimento que nos aporta muchísimos beneficios, tal y como os acabo de comentar.

Pero como siempre, "no es todo lo que reluce", y más después de lo que he investigado y os he comentado, también existen contraindicaciones y efectos secundarios que tenemos que tener presentes antes de tomar alcachofas,

En algunas personas este tipo de verdura puede causarle efectos secundarios tales como gases intestinales y reacciones alérgicas. Las personas con un mayor riesgo de estas reacciones alérgicas son las que suelen ser alérgicas a las plantas como las caléndulas, las margaritas o otras hierbas similares.

Puesto que nos e sabe mucho del efecto de la alcachofa sobre mujeres embarazadas o en estado de lactancia, no se recomienda su ingesta durante estas etapas.

También existe la posibilidad de que la alcachofa podría empeorar la obstrucción del conducto biliar al aumentar el flujo de la bilis. Y podría empeorar los cálculos biliares por este mismo motivo. Así pues, si tenéis problemas de este tipo, no utilices la alcachofa como alimento sin antes consultarlo con tu médico.

La alcachofa: mitos y realidades

Así pues en resumen de lo que habéis visto y otras propiedades que he ido descubriendo y que sí son fiables (para no hacer un post muy largo), y  quedándome con los aspectos positivos sin dejar de tener presentes las contraindicaciones:
  • la alcachofa tiene propiedades diuréticas
  • nos ayuda a combatir el estreñimiento
  • aunque con matices como habéis visto, nos ayuda a regular el colesterol
  • ayuda a tratar afecciones como la artritis, el reumatismo, la gota, trastornos renales, arenillas en la vejiga o uremia alta
  • mejora la salud de nuestro hígado y de las vías biliares
  • reduce, hasta cierto punto, la glucosa en sangre
  • ayuda a tratar afecciones vasculares
  • estimula el apetito
  • ayuda a tratar la acidez estomacal
  • favorece la reducción de peso
  • mejora la absorción de calcio en el organismo
  • previene la arterosclerosis (endurecimiento y aumento de grosor de las paredes de las arterias y disminución de su elasticidad) y los problemas cardíacos.
Tenemos que tener en cuenta que la alcachofa es muy usada en la industria farmacéutica, así que sus propiedades medicinales, en especial para el hígado y estómago, están más que comprobadas.

Yo no se vosotros, pero aunque he tenido algún chasco en las investigaciones, y supongo que es porque nos han vendido tanto que es un producto "milagroso", que la idealizamos, me quedo con todo los nutrientes demostrados que esta verdura tiene, aportándonos múltiples beneficios. Así pues, sin duda, no va a faltar dentro de mi dieta.

Y vosotr@s, ¿qué opináis? Ya sabéis que vuestras opiniones para mi cuentan, y mucho.

Y otra cuestión, ¿algun@ de vosotr@s ha hecho la "dieta de la alcachofa"? Si es así, me encantaría que compartierais con tod@s nosotros vuestra experiencia. Gracias

¡Un saludo maj@s!

4 comentarios:

  1. A mi me encantan las alcachofas. Un beso preciosa

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  2. pues vaya me has quedado con lo del colesterol..... lo habia leido que si funcionaba y tambien para la diabetes,pero me quedo como tu con los nutrientes,besos guapa

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    1. No si de funcionar funciona, pero con matices, que es lo que la gente se olvida de comentar cuando te "venden" los productos... Ya sea por ello o por los otros nutrientes, vale la pena introducirla en nuestra dieta. (como le hago publi.. que conste que no tengo una plantación de alcachofas eh! jajajaja)
      Besos ricura

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