miércoles, 17 de junio de 2015

OTITIS EXTERNA

Hace unas semanas que os hablé de la Otitis media agua, que podéis recordar aquí.

Y para lo que leíste el post, recordaréis, o sino os lo recuerdo ahora, que os mencioné la existencia de la otitis de un modo externo, es decir, la otitis externa o también conocida, otitis de nadador.

OTITIS EXTERNA

Como los dos tipos de otitis son bastante extensas, a lo que se refiere su sintomatología, causas y tratamientos de un modo individual, por eso decidí tratarlas por separado, para no agobiaros con mucha información y para no confundir la una con la otra.

Pero creo que ya he dejado un margen de tiempo prudencial para que digirierais bien toda la información sobre la otitis media aguda, así que hoy toca hablaros de la externa, que es la que se suele sufrir con mayor frecuencia entre la población.

La otitis externa, es una infección del canal auditivo, es decir, de la abertura tubular que conduce sonidos del exterior del cuerpo hasta el tímpano, y dicha infección puede producirse por la invasión de la zona por bacterias u hongos que proliferan cuando el oído ha estado expuesto mucho tiempo a la humedad. Como por ejemplo, personas que han estado nadando o bajo el agua durante períodos prolongados, de ahí el nombre de otitis del nadador, que es cómo se conoce popularmente.

Pero no sólo el hecho de estar en el agua durante mucho tiempo es una de sus causas.

La piel del conducto auditivo externo suele ser susceptible a presentar lesiones, y cuando eso sucede, tiene una mayor predisposición de infectarse, ya sea por bacterias u hongos presentes en el ambiente.

Pero si os parece, tal y cómo hice en el otro post, os voy a explicar un poquito la anatomía, en este caso,  del oído externo.

El conducto auditivo externo comprende la zona entre el pabellón auditivo (lo que tod@s conocemos como oreja) hasta la membrana timpánica.

Este conducto tiene forma de S, por lo que no podemos ver el tímpano de un modo directo a través del oído. En su zona de paso entre la parte externa (cartilaginosa) y su parte ósea, que se encuentra a un centímetro (aproximadamente) del tímpano, el conducto auditivo es más estrecho, y es donde se pueden depositar suciedad y cuerpos extraños con muchísima facilidad.

La piel de la parte cartilaginosa de nuestro conducto auditivo está prevista de pelos y glándulas encargadas de segregar la cera de los oídos o cerumen.

Esta cera, protege al conducto auditivo de dos formas:

Protección ante infecciones; al tener propiedades bactericidas y fungoestáticas, es decir evitan la proliferación y crecimiento de hongos, la cera evita que las bacterias y hongos que hayan penetrado en el conducto auditivo campen a sus anchas.

Limpieza; ayuda a limpiar el conducto auditivo, transportando las bacterias, impurezas y demás suciedad hacia la zona exterior.

Pero entrando ya en materia, sabiendo ya que es la otitis externa y un poco cómo es la anatomía del oído externo, vamos a ver sus principales causas y síntomas de dicha enfermedad.

Empecemos pues por las causas, que simplemente os citaré para no hacer un artículo muy extenso.
  • Estar durante un tiempo prolongado nadando o sometidos bajo un clima caluroso o húmedo.
  • El uso de dispositivos de audición.
  • Alergias en la piel, como eczemas.
  • Heridas en la piel de dicha zona.
  • Y el hecho de tener enfermedades que debiliten el sistema inmunológico, como puede ser la diabetes.

OTITIS EXTERNA

Vamos a ver ahora su sintomatología.

El principal síntoma, como en el de la otitis media aguda, es el dolor intenso en el oído, pero en este caso dicho dolor se agudiza cuando tiramos, presionamos o simplemente tocamos el pabellón auricular.

Otro de los síntomas que se suelen manifestar es la aparición de rojeces en la zona o que se hinche, y que los ganglios alrededor del oído aumente su tamaño y duelan.

También puede ser posible que haya supuración en la abertura del oído, y que ésta sea amarillenta/verdosa. Si el pus comienza a bloquear el paso del sonido, o lo hace la hinchazón, es muy posible que apenas podamos oír con ese oído. Al igual que también puede darse la aparición de episodios febriles. Cuando esto suceda es importante que se vaya al médico sin dudarlo.

Su tratamiento convencional, principalmente estará enfocado a la limpieza del canal del oído, con la combinación de gotas y medicamentos para poder erradicar los hongos o bacterias causantes de dicha dolencia.

Sin embargo, mientras los medicamentos destruyen las bacterias o hongos causantes de la infección, no siempre erradican los síntomas. Es decir, puede que el dolor y el malestar persista, por lo que el médico tomará la decisión de aconsejarte el uso de medicamentos tales como el ibuprofeno, naprozeno o acetaminofén para aliviar el dolor, ( todos ellos de venta libre).

Pero, ¿y si intentamos aplicar algún remedio natural para acelerar el proceso de sanación y paliar los síntomas tan molestos?

Aplicar calor. Tal y como os comenté en el otro post, el calor ayudará a reducir el dolor, y más si hay humedad en el ambiente. Podéis hacerlo calentando agua y poniéndola en una bolsa de gua caliente, envolverlo con una toalla, y usarla a modo de almohada, o con un saquito de semillas, esterilla, etc. El calor, como os he comentado, aliviará ese dolor tan molesto del oído.

Vinagre. Debemos mezclar unas gotas de vinagre de manzana con agua y verter la solución (unas gotitas, no más de 5) en el oído con ayuda de un gotero, esto ayudará a calmar la picazón y el dolor causados por la infección.

Aceite mineral. Suele ser uno de los remedios usados con más asiduidad y con una eficacia probada. Se trata de verter en el oído unas gotas de aceite mineral o vegetal, que actuará como lubricante y eliminará la sensación de resequedad y escozor. Para ello calentar un poquito de aceite a baño maría, sin dejar que hierva, no vaya a ser que nos quememos el conducto auditivo. Lo dejamos enfriar un poco, y aplicamos 5 gotas.

Aceite de ajo caliente. Basta con verter un chorrito de aceite de oliva en un tazón e introducir un poco de ajo picado. Lo dejáis en remojo durante toda una noche, y por la mañana colad el aceite. El aceite resultante lo calentamos un poco (recordad nada de que hierva), y dejar enfriar. Cuando esté tibio aplicar unas 3 gotas con un gotero.


Marcar chicle. El hecho de mascar chicle nos ayudará a ventilar la trompa de Eustaquio, por lo que con ese acto favoreceremos el drenaje de la zona, y además aliviará la presión que ejerce la infección. Lo mismo pasará cuando comamos, así que cuando comáis, aunque supongo que ya sabéis que es muy importante para favorecer la digestión masticar mucho rato la comida, y en este caso también ayudaréis a remitir los síntomas de la otitis externa.

Pero no olvidéis que aunque estos remedios naturales os pueden ayudar a aliviar los síntomas de la otitis externa, no curan la infección, así que no deben usarse como sustituto de un tratamiento médico. Lo digo porque no quiero que haya confusiones.

Lo ideal es que consultéis con vuestro médico antes de intentar cualquiera de los remedios que os he facilitado.

Ahora que sabemos como podemos paliar alguno de sus síntomas, ¿qué tal si vamos a ver cómo nos los podemos ahorrar? Es decir, algunos consejos para la prevención de la otitis externa.

Nada de rascarse los oídos con los típicos bastoncitos de algodón y otros objetos.

Después de un baño ya sea en casa, mar o las piscinas, secar los oídos cuidadosamente con una toalla limpia.

Es importante mantener los oídos secos y limpios, así que debemos prestar atención a que no nos entre agua en el oído, por ejemplo, usando tapones en la piscina.

Aunque os sonará lógico, evitad bañaros en aguas contaminadas o pantanosas, ya que en ellas proliferan un sinfín de bacterias que estarán encantadas de instalarse en vuestros oídos.

OTITIS EXTERNA

Espero que ahora que ahora que ya estamos en la época del año en que estamos más a menudo en remojo, este artículo os ayude a prevenir y paliar los síntomas de una otitis externa.

¡Un saludo maj@s!

8 comentarios:

  1. ¡Hola guapa!

    En mi vida he tenido ya unas cuantas otitis! La peor que recuerdo fue una vez que fui a urgencias y me mandaron unas gotas literalmente no oía por ese oído... seguía doliéndome y a peor, cuando fui a mi médico me dijo que tenía un tapón.... y fuerte tapón tuvo que ser, que me mandó unas gotas para que se fuera suavizando y al día siguiente en enfermería me lo quitaran a base de jeringazos jaja, ahora me río pero lo pasé muy mal, finalmente cuando quitaron el tapón, se encontraron la pus y ya ahí me mandaron tratamiento y se me quitó.... mis otitis tienen historia!
    No sabía que masticar chicle ayudara, verás tu que me lo apunto, aunque sinceramente cruzo los dedos para que no me vuelva a dar! :)
    Besitos y como siempre excelente post! :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola tesoro. La verdad es que se pasa mal con las otitis... y no veas con la formación de tapones. Yo estoy cruzando todos los dedos de manos y pies, pero nunca he tenido ninguno. Mi madre ha tenido un par pobreta, y me comentó que agradable cuando te lo sacan no es. Así que os compadezco.
      Gracias por tus palabras cielo, y celebro que te haya gustado el post.
      Besotes

      Eliminar
  2. Buf! Que dios me coja confesada y no pille otitis! de pequeña con la piscina y la playa, tenia unos dolores de oído terribles. Tenia que usar unos tapones para zambullirme en el agua. ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ais pobre... Los peques suelen ser más propensos a padecer esta enfermedad. Lo más aconsejable es acostumbrarles a usar los tapones desde peques. así evitamos que pasen por ello. Gracias por pasarte por el blog y comentar. Besos

      Eliminar
  3. a mi me duelen muchisimo dentro de los oídos cuando uso los cascos en el gym. vale que los llevo puestos las tres horas. ¿Será por eso? Ay que miedo me has dado. esos son el uso de dispositivo de audición?..jajajajaj
    muy buen post tesoro!!!
    un besazo enorme!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Tres horas? Primero... ¿tres horas en el gym? Eres mi ídolo Jajajajaja
      Bueno abusar de los cascos también afecta a todo el aparato auditivo.. así que hay que dosificar, piensa que le estás dando de forma directa las ondas sonoras al tímpano, y eso a la larga puede ser perjudicial.
      Como te he dicho, dosifícalos y ningún problema.
      Gracias tesoro

      Eliminar
  4. Yo no soy propensa a las otitis, gracias a Dios, pero una vez tuve un tapón y fue muy molesto hasta que me lo quitaron, porque no oía nada de nada (bueno, mi marido dice que sigo sin oír, jajaja) y ponía la tele a un volumen... y me parecía normal y todo. Pero todavía recuerdo la sensación cuando me metieron la jeringa con agua caliente y salió el tapón... a mí me dio gustillo, ya ves, y acto seguido empecé a pedirle a todo el mundo que bajara la voz, por favor... Lo que toca ahora es recordar estos sencillos trucos que nos has contado cuando se presente una otitis en casa, porque la sordera "convenida", como digo yo, lleva tiempo instalada!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja eres la monda! jajajajaja yo no he tenido nunca un tapón, pero como le comenté a Lidia, mi madre sí y pobre dice que es muy molesto, así que os compadezco
      Tranquila, si se presenta la otitis sin ser invitada y no te acuerdas de los remedios, me lo comentas y te pego el rollo jajajajajaja
      Besos tesoro

      Eliminar


Tu opinión también cuenta. Y me gustaría mucho saberla ¡Anímate a comentar!